Bellesguard del rey Martí

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Detalles de la ruta

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Descripción

En el siglo XV el actual barrio de la Bonanova era un paradero tranquilo y delicioso a la falda de la montaña Tibidabo que invitaba al recogimiento a paseos y a disfrutar de la tranquilidad del campo.
Por estas razones y por la proximidad a la capital catalana el rey Martí l’Humà en 1408 compra unos terrenos en esta zona al comerciante Pere Safont y los denomina Bellesguard.
Allí hace construir en 1410 un pequeño castillo al cual el rey le tiene tanto aprecio que decide casarse allí con su prometida Margarida de Prades, pero en 1420 fallece el rey y Margarida se encierra en un convento.
El controvertido compromiso de Caspe hace que pasen a reinar los Tratámaras y estos eran totalmente centralistas por lo que el castillo dejo de tener interés y simplemente paso en herencia de Martí a Margarida de Prades de esta a su cuñada Violant de Bar siendo posteriormente vendida a la parroquia de Sants Just i Pastor de Barcelona y estos vendieron más tarde una parte de la propiedad a las monjas Oblates del Satisimo Redentor que construyeron una iglesia anexa a la casa y por últimos unos años después fue comprado todo el recito por el obispo Joan Baptista Grau.
Este obispo era natural de Reus como Gaudí y dejo escrito que a su muerte el importe por la venta de esta propiedad fuese entregado al colegio de hijos de obreros de Reus operación de la cual se encargó el ya famoso arquitecto.
Jaume Figueras importante industrial de la harina en Barcelona y gran amigo de Gaudí acababa de fallecer por lo que el artista aconsejó a la viuda que comprase la propiedad.
La viuda María Segues siguió el consejo y se hizo con la propiedad por 105.000 Ptas. es decir algo más de 600 Euros, acto seguido Gaudi fue contratado para levantar lo que sería una de las mejores obras del artista, respetando las edificaciones existentes, creando unas hermosas bóvedas catalanas, fachas con mosaicos que simulan un castillo, bancos ornamentales, enrejados y un sinfín de detalles en un esplendido edificio de 4 plantas donde todo está especialmente estudiado para facilitar la vida de sus inquilinos.
Lluis Guilera Molas compro la finca a Maria Segues para convertirla en un Hospital oncológico y a su muerte paso a manos de su yerna que es la actual propietaria.
Los elevados costes de mantenimiento del edificio han hecho que los nietos hayan optado por adecentar la propiedad y dar acceso a visitas concertadas
Los visitantes podrán disfrutar de una de las mejores obras de Gaudí, del recinto que enamoró al Rey Martí y del escondite preferido del bandolero Serrallonga, un edificio que desde el 1987 pasó a ser patrimonio arquitectónico de la ciudad y que ya en 1969 fue catalogado como bien cultural de interés nacional, todo ello a pesar de que a los nietos todo este asunto les sobrepasa, según confiesan ya que para ellos no deja de ser el sitio donde vivieron su infancia y los rincones donde jugaban.