Can Tarrida

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Detalles de la ruta

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Descripción

De Can Tarrida ya nos hablaba el Baró de Maldà en uno de sus escritos sobre Horta en 1797 y de la amabilidad del propietario que en aquel momento era el notario Joan Bautista Plana, pero no se sabe con seguridad la antigüedad de esta Masía.

En realidad, como pasaba en este tipo Masías, pasaron por manos de diferentes familias teniendo en cuenta su larga historia.

Además solían sufrir ampliaciones de todo tipo, aunque en el caso de Tarrida, siempre fueron para mejor, ya que las ampliaciones que se hicieron dieron lugar a una masía espectacular con una construcción sencilla cuadrangular, algunos de sus ventanales eran góticos, con una terraza cubierta en la segunda planta muy característica en las masías catalanas y otra descubierta en la tercera, como no podía ser de otra forma también con capilla en su interior y todo ello rodeado de viñedos y huertos.

El último propietario Marià Torrebadella, abrumado por los costes de mantenimiento, optó en 1897 por cederla a la Casa de la Caritat que la destinó en principio a niños con problemas mentales pero su ocupación total no fue  hasta algunos años después de la guerra civil, momentos en que la Casa de la Caritat del Raval se encontraba desbordada. Lo cierto es que también este edificio, con los años,  se quedó pequeño y en 1974 se inició el traslado a los “Hogares Mundet”.

Por declaraciones de algunos supervivientes la vida en el centro no era fácil y no guardan en absoluto buenos recuerdos de su infancia.

Desgraciadamenre la masía fue derruida para construir el enlace con el túnel de la Rovira y no nos queda más que fotografías de aquel paraje, fotografías entre las que también se pueden observar como después de la guerra civil se convirtió en un campo de concentración para militares republicanos y civiles.

Campo de concentración preparado para albergar unos 14.000 presos pero que llegó a rebasar los 150.000 con unas condiciones de vida infrahumanas,con las personas durmiendo en el suelo y unas cuantas galletas al día para comer con un vaso de agua, siendo muchos los fallecidos en lo que se denominó el Campo de Concentración de Horta.