Casa Estruch de Plaça Catalunya

1 de
Previo Siguiente

Detalles de la ruta

  • Vistas: 56

Descripción

La última reurbanización de la controvertida Plaça de Catalunya se llevó a cabo en 1964 con el alcalde Porcioles.

Cerdà diseñó en este punto una manzana de pisos, la 39,ya que su plan era trasladar el centro de la ciudad a la Plaça de les Glòries, pero tratándose de un cruce de caminos que llevaban a otras poblaciones como Gracia el
Ajuntament solicitó su transformación en plaça.

Los terrenos de la actual Plaça.Catalunya, eran originalmente huertos y rieras propiedad de familias judías, y hasta 1889 los urbanistas la tienen olvidada. Es entonces que poco a poco se va transformando en plaza, si bien no queda
despejada hasta 1902. Sus transformaciones y cambios de estructura son una constante durante muchísimos años.

Prueba de ello son las fuentes gemelas que en un principio fue una y con Porcioles pasaron a ser dos y las 8 estatuas que median entre las dos fuentes, recicladas de la exposición universal de 1929, motivo por el que no hay ningún criterio y se encuentran estatuas dedicadas a diversas temáticas como la juventud, la pesca, la belleza, al pastoreo, la maternidad, la forja o la navegación, es decir todo sin ningún sentido, pero ya para realizar el primer
ajardinamiento fue necesario derruir la “Casa Estruch”.

Josep Estruch y Comella (1844-1924), hijo de una millonaria familia metida en negocios ferroviarios, hizo construirse un edificio, en 1887 por arquitecto Jaume Bernades y Mir, en este punto de la actual plaza.

La casa era de cuatro plantas y él ocupó como era costumbre en la época la primera (principal) pero justo al lado del edificio se hizo construir una nave que quiso convertir en museo y es que Estruch tenía una pasión por las armas
de todo tipo y fue uno de los coleccionistas más grandes de la época, el “museo” tenía incluso unos bajos destinados a restauración de armamento.

Pero si bien fue un gran coleccionista fue un pésimo empresario e inversor y a los pocos años intento vender la colección a una institución catalana sin ningún resultado, por lo que acabó comprándola a precio de saldo un francés
que las acabó vendiendo al Musée de la Armée de los Inválidos de París donde son actualmente expuestas.

Estruch en 1899 ya había abandonado la casa y el museo pasó a ser cine y posteriormente también teatro y luego el Ajuntament lo cedió a la Cruz Roja, hasta que ya en 1901 fueron derruidas las dos construcciones dando paso con
los años a las actuales fuentes.

Las estatuas causaron un gran revuelo en un principio por ser expuestas públicamente con el torso desnudo, si bien ya unos años antes el consistorio había optado por retirar otras estatuas de la plaza, por la misma causa y trasladarlas a la Diagonal, por lo que esta vez optó por no hacer caso de las críticas y dejarlas.