Casa Tosquella

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Detalles de la ruta

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Descripción

Resulta totalmente incomprensible cuando entras en Wallapop y encuentras una de las mejores obras modernistas de la ciudad catalogada como “Bien de interés cultural”(desde 2007) en venta y ante la imposibilidad de venderla al poco tiempo empieza a ser publicitada en diferentes portales inmobiliarios por 1.400.000 millones de Euros,
incomprensible.
Incompensable que ni Ajuntament ni Generalidad intervengan y parece que la mejor opción es que se acabe de convertir en una ruina total para que las inmobiliarias puedan intervenir y acabar construyendo un bloque de edificios en una de las mejores zonas de Sant Gervasi.
Hablamos de la Casa Tosquella, perfectamente visible desde la Ronda General Mitre y que presenta un estado totalmente degradado.
La casa se construyó como la residencia de verano de Antonio Tosquella, que resultó ser otro “indiano” que hizo una gran fortuna y que a su regreso a la ciudad compró una casa, obra de Joan Caballé, en Sant Gervasi, en aquellos momentos (1889) aún pueblo de Sant Gervasi de Cassolas, y encarga a un arquitecto sin experiencia, Eduard
M.Balcells, su total reconstrucción para fijar allí su segunda residencia.
Balcells era uno de los últimos arquitectos del modernismo y ante la libertad que le dio Tosquella tanto para la construcción, como económicamente, acabó realizando una obra impresionante, con bases modernistas, pero con toques arábicos y de un estilo eléctrico singular.
Barandillas, ventanas y forja en general, vidrieras, multitud de elemento curvilíneos, con diferentes torreones, todo en una sola planta con semisótano, rodeado de un jardín también de estilo que no dejaba indiferente y un sinfín de detalles tanto en su exterior como en su interior.
Pero lo cierto es que desde su construcción y tras el fallecimiento de Tosquella en la casa, por falta de recursos, no se hace ningún mantenimiento.
Su última inquilina María Dolors Castells que, con 81 años en el 2011, es entrevistada por un diario de la ciudad y confiesa que está viviendo un calvario, por degradación de la casa que necesita obras y ella no las puede asumir y sobre todo por las amenazas constantes de los okupas que casi a diario intentan entrar en la finca para ocuparla,
hecho por el cual pasa las noches en vela, si bien insiste que no piensa dejar la casa donde nació.
Lo cierto es que al poco tiempo de la entrevista María Dolors falleció y efectivamente la casa fue ocupada, si bien ante el estado deplorable del edificio hizo que estos también optasen por abandonarla al poco tiempo.
La casa pasó a manos de los herederos, que intentaron negociar con el ajuntament, que no muestra un gran interés y ante la falta de recursos optan por ponerla en venta, aunque su estado y las limitaciones de la reforma por tratarse de un “bien cultural” penalizan su venta.