Casino de l’Arrabassada

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Detalles de la ruta

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Descripción

En 1899 si llamabas al número de teléfono 6204 aparecía una voz que decía “Gran Hotel Restaurante de l’Arrabassada dígame…..”, era el hotel más lujoso y glamuroso de la ciudad.

La montaña del Tibidabo que en latín sería Tibi dabo significaría “Te daré”, inició desde finales del siglo XIX, un periodo de urbanización con la instalación de los Laboratorios del Doctor Andreu , el templo de los Salesianos , la carretera que lleva a la cumbre y como no del Gran Hotel.

Obra del arquitecto Francés M.Lechavallier era de lo más glamuroso que se pueda imaginar y combinaba estilos como el modernismo, tudor, mozárabe… pero con muy poca gracia.

La habitación económica costaba 9 pesetas y el restaurante mínimo de 5 pesetas, precios totalmente inaccesibles para la inmensa mayoría de los Barceloneses de la época.

En 1911 el aquitecto Andreu Andret amplio el Hotel diseñando y construyendo una gran Casino y un inmenso parque de atracciones, también con gran lujo y glamour.

El servicio era tan sofisticado que en la Carrer Craywinckel 239 se edifico un local con juegos de ajedrez, estanco y música para recoger a los pasajeros y trasladarlos al Casino.

Orquesta permanente, cocineros y servicio traídos de Paris, inmensos jardines con plantas traídas de diferentes puntos del planeta, capillas, servicios para animales de compañía e incluso según se dice un lugar para suicidarte en caso de que la suerte no hubiese acompañado, eran algunos de los muchos de los servicios.

El contraste con las penurias que sufrían la inmensa mayoría de los Barceloneses era sorprendente.

Pero la fiesta duró poco ya que en 1912 el Gobernador la Barcelona prohibió el juego con lo que al poco tiempo el negocio quebró, los nuevos propietarios intentaron reactivar el complejo potenciando el parque de atracciones y el hotel pero en 1928 el Gobierno Español prohíbe de forma ya definitiva el juego con lo que se pierde cualquier esperanza de levantar el negocio.

Se dice que la prohición venía de la mano del General Primo de Ribera pero este hecho resulta poco creíble ya que según algunos testigos el General era un asiduo del hotel y del casino.

De cualquier forma en 1934 el complejo cerró y quedó en el abandono, se destruyeron gran parte de las instalaciones y de lo que quedó en pie se han ido robando rejas, ventanas, puerta…..

Ahora quedan en pie parte de las ruinas y hay quien asegura que se ven fantasma por las noches, figuras humanas en sus paredes y sonidos que en algunos casos se han llegado a grabar, puede que de las personas que allí prefirieron suicidarse antes afrontarse a la ruina como consecuencia del juego.