Cenar por 5 pesetas

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Detalles de la ruta

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Descripción

P.Marsili, jesuita de Olot explicaba en un libro como antes del siglo XVII no existía prácticamente ningún comercio de bollería o fondas en la ciudad de Barcelona.

Fue Can Culleretas el primer restaurante de lujo que abrió sus puertas en 1876.

Pero el primer gran restaurante fue el Grand Restaurant de France, fundado el 1861 en el número 12 de la Plaça Reial.

El propietario Monseur Justin se rodeo de un equipo altamente cualificado como el maître Antoine, traído especialmente de París y un equipo de cocineros y camareros que tenían que pasar unas pruebas de selección durísimas, amén de recomendaciones y pagar 500 pesetas en concepto de entrada, igual que si entrasen a trabajar en la Casa Real, ni que decir tiene que este importe era todo un disparate para la época.

En el Justin que es como acabó llamando toda Barcelona al restaurante, se servían cartas y vinos cuidadosamente seleccionados en pequeñas estancias apropiadas para comidas de negocios o cenas románticas y todo ello en mantelerías de hilo, cubiertos de plata y vajillas de Limoges, toda una novedad en la ciudad.

Evidentemente su clientela estaba compuesta por políticos y aristócratas animando a otros famosos restauradores abrir negocios similares en la misma plaza.

Los precios del Justin lógicamente eran muy caros como corresponde al servicio y calidades que se ofrecían siendo el coste de una comida de 4 pesetas y el de la cena de 5 pesetas, un duro, por lo que en Barcelona se empezó hablar de los “sopars de duro”