Cofradía de los correos

1 de
Previo Siguiente

Detalles de la ruta

  • Vistas: 294

Descripción

Entre los años 1166 y 1188 fue construida la capilla de la Mare de Déu de la Guia, pero si preguntamos por ella nadie nos dará respuesta ya que todo el mundo la conoce por la Capella de Marcús.

Y es que el financiero, comerciante y millonario, Bernat Marcús, tuvo la magnífica idea de crear la primera empresa de correos en Europa que denominó “Confraria dels correus a Cavall i a Peu” (Cofradía de los correos a caballo y a pie”) y la base del negocio era que se habían estipulado unas tarifas según los destinos y según el medio de transporte que podía escogerse entre caballo (más caro) o a pie.

Para este fin se construyó la pequeña capilla que era la sede social de la empresa y el lugar escogido era sin duda el ideal ya que se encontraba entre hostales y la antigua Vía Franca que daba salida a la ciudad.

El edificio a través de los siglos ha sufrido diferentes reformas como una ampliación sobre el tejado que posteriormente fue eliminada y también un importante incendio, no obstante se trata de una simple nave rectangular con una cubierta de vuelta de cañón, una pequeña cripta y una entrada emporchada, todo en un estricto estilo neoclásico de gran belleza, tratándose de una de las construcciones más antiguas de la ciudad.

La capilla también se hizo famosa por que el cura salía a bendecir a los correos antes de su partida y los jinetes en muestra de agradecimiento hacían “espategar la xurriaca” (chasquear el látigo) entre gritos dedicados a la Virgen.

Todo ello ayudó a incrementar la riqueza del Sr.Bernat Marcús al que se le atribuía un origen Griego.

Bernat financió la construcción de un hospital en la misma plaza que ahora lleva su nombre, hospital que posteriormente se fusionó con el de la Santa Creu y también cedió unos terrenos para la construcción de un cementerio junto Santa María del Mar, que con los años se le conoció como “el fossar de les moreres”.

Se dice que la cesión de estos terrenos fue condicionada a que en el plazo de 2 meses se enterrase algún fallecido.

Los días pasaban y no se cumplía el requerimiento por lo que todos pensaban que los terrenos volverian a manos de su propietario, pero unas horas antes del vencimiento del plazo, falleció Bernat Marcús por lo que fue el propietario de los terrenos el primero en ser enterrado en este cementerio que quedó ya de forma definitiva en manos de los Barceloneses.