Edificio Cambó

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Detalles de la ruta

  • Ubicación: Via laietana, 30

  • Vistas: 63

Descripción

Francesc Cambó nacido en Verges en 1876, es uno de los personajes históricos más controvertidos de la historia de Barcelona, de Catalunya y de España.

Negocios corruptos especialmente en compañías eléctricas argentinas, coleccionista de una importantísima colección de cuadros con autores de tanta reputación como Zurbarán o Tintoretto, colección que a su fallecimiento fue a parar al Prado, al MNAC y otra parte importante se quedó en la familia.

Pero además fue político “regionalista” que siempre defendió los intereses de Catalunya, bajo la tutela del estado español, contrario a cualquier movimiento de izquierdas, defensor de Primo de Rivera y patrocinador del ejército franquista, a pesar de que nada más empezar la guerra, marcho del país.

Pero bien por su gusto por el arte o bien por ser un hombre que recorrió medio mundo, fue también un hombre adelantado a su tiempo en algunos aspectos.

El proyecto de urbanización de la Vía Laietana como arteria principal de la ciudad para conectarla con el puerto se ideó en 1901 y empezaron las obras en 1908 todo ello con el apoyo definitivo del partido de Francesc Cambó que aprovechó para hacerse con un solar que lindaba en el lateral con Padre Gallifa y en su parte posterior con Mercader. Allí se hizo construir un edificio a las órdenes del arquitecto Adolf Floresta, que aparcó su vocación de arquitecto noucentista para construir un edificio al más puro estilo de Chicago.

El solar contaba en su parte trasera con el palacio Padellàs, que evidentemente no fue derruido y quedo anexionado al nuevo edificio de Cambó.

El nuevo edificio constaba de bajos con entrada de carros que posteriormente pasó a serlo de coches, 7 plantas de oficinas y la vivienda de Cambó que ocupaba la última planta del edificio y esto sí que significó un gran cambio con la costumbre de la burguesía barcelonesa que siempre había ocupado las plantas primeras “principal” de los edificios.

Este cambio vino de la mano de la incorporación de un ascensor que eran toda una novedad.

Pero además mientras se construía el edificio Cambó viajó a Nueva York donde quedó prendado por aquella costumbre de hacer un jardín en el terrado y a su vuelta a la ciudad contrató al mejor arquitecto paisajista de la época, J.C.Nicolas Forestier, que con su gran colaborador N.M.Rubió, realizaron un trabajo impresionante que tuvieron que rehacer  una vez acabada la guerra.

El terrado ajardinado sigue siendo admirado hoy en día, si bien el edificio fue rehabilitado en el 2005 por el nieto de Cambó para transformarlo en un hotel.

En los primeros años de vida del edificio uno de los principales problemas que surgió fue la constante invasión de ratas procedentes del palacio Padellàs abandonado desde hacía años, por lo que teniendo en cuenta la influencia  del propietario y del arquitecto contratado que también lo era del Ajuntament, se optó por trasladarlo piedra a piedra a un lado de la plaza del rey convirtiéndolo posteriormente en el museo de historia de la ciudad, con lo cual se solventó el problema de las ratas, se conservó el palacio que tanto apreciaban los barceloneses y el Sr. Cambó quedó como un gran mecenas de la ciudad.

Cambó que también vivió en la última planta del edificio Burés, poco pudo disfrutar de este edificio bien por su actividad en Madrid o Argentina como por su marcha del país al iniciarse la guerra Civil, que él apoyó.

Sin duda fue un personaje tan controvertido que, si bien falleció en 1945 en Argentina, Franco tampoco hizo nada por la repatriación del cadáver que al final se puedo realizar en 1977 una vez muerto el dictador.

En 1997, La Caixa, Generalitat, Foment del Treball, la Cambra de Comerç y el Ajuntament, patrocinaron una estatua de Francesc Cambó, que realizó el escultor Madrileño Víctor Ochoa, autor entre otras de un famoso retrato al Rey Juan Carlos.

La estatura que se encuentra en misma Via Laietana frente al edificio de “La Caixa” y que es la estatua de la ciudad que más pintadas y ataques recibe, por las fuertes discrepancias que genera su personaje.