Es Rafael Casanova?

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Detalles de la ruta

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Descripción

El Ayuntamiento encargó 8 estatuas de prohombres catalanes que dieran paso a la entrada de la Exposición Universal de 1888 y que mejor sitio que colocarlas en lo que ahora es el Passeig de Lluís Companys.

De las 8, solo quedan en su emplazamiento original las de Viladomat y la de Roger de Lluria, la de Rafael Casanova ya fue trasladada a la Ronda en el 200 aniversario del 1714 y como a Franco el tema de los prohombres catalanes no le hacía excesiva gracia, mandó (según se dice) fundir las estatuas exceptuando las de Viladomat y Roger de Lluria, para la construcción de la imagen de la virgen de la Mercè situada en la cúpula de la basílica.

¿Y la de Casanova?  pues según parece los trabajadores municipales la trasladaron a los almacenes de la calle Wellington y la tapiaron para que se perdiera el rastro.

Llegada la democracia y en una visita de técnicos del Ajuntament, detectaron la diferencia de medidas entre el exterior y el interior del recito por lo que procedieron a tirar un tabique y encontrarse con la desparecida estatua.

El hecho es que a todas luces para los gobiernos estatales la estatua se había convertido en un problema desde que un grupo de catalanistas hizo el primer homenaje a la estatua en la diada de 1891 y posteriormente en 1897 un grupo de excursionistas depositara un gran ramo de laurel al pie de la misma, convirtiéndose en una tradición cada año a pesar de la vigilancia policial y de los actos de represión que llevaron a cabo algunas autoridades.

No es de extrañar que Franco optase por retirar la estatua y eliminar el pequeño jardín que había a su alrededor, si bien tampoco es de extrañar que al día siguiente el suelo estuviese repleto de flores y letreros donde se podía leer “Ja creixeràs”(ya creceras).

La democracia la devolvió a la Ronda Sant Pere y también le devolvió su jardín a su alrededor y la colocó sobre el pedestal que le hizo arquitecto Alexandre Soler en 1916 y que incorpora un magnifico relieve de Josep Llimona, claro que otra cosa es si la estatua corresponde a la verdadera imagen del insigne Conseller ya que no hay cuadros ni dibujos ni referencias sobre cómo era Rafael Casanova motivo por el cual el escultor Rossend Nobas hizo servir una copia de otra escultura que había hecho unos años antes sobre un torero herido, es decir que probablemente es en realidad un torero.