La Canadiense y la huelga

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Detalles de la ruta

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Descripción

Su proximidad al mar, que facilitaba la llegada del carbón, la proximidad a Barcelona  y la ayuda del Ajuntament para expropiar y urbanizar los campos de cultivo de la Hortes de Sant Bertrán propiciaron en 1881 se construyera la primera central eléctrica del estado, la tercera de Europa y la Séptima del mundo, en lo que hoy es conocido como el Paral.lel.
Una gran chimenea en obra vista, era su signo de distinción aunque en 1896 hubo que añadir una segunda chimenea igual que la primera y la gran producción a que estaba sometida la fábrica con la electrificación constante la ciudad obligó en 1912 a construir la tercera, todas iguales y de una altura similar al monumento a Colón.
Esta fábrica protagonizó en 1919 una de la huelgas más sonadas de la historia, que se prolongó durante 44 días como consecuencia del despido de 8 trabajadores por su afiliación a un sindicato.
En un tiempo donde la gente se manifestaba y protestaba y luchaba por sus derechos, la paralización de la fábrica fue seguida por la paralización de la ciudad y casi de toda Catalunya.
Ni la destitución del Gobernador Civil, ni la intervención de ejército, ni la detención de miles de trabajadores, ni los días y días sin cobrar hicieron mover un ápice de su postura a los huelguistas y el conflicto amenazaba en convertirse en un problema a nivel nacional por lo que  la noche del 14 de Marzo se firmó por parte de la empresa la readmisión de los trabajadores y por parte del Gobierno, la liberación de todos los detenidos y por decreto la jornada laboral de ocho horas.
Gracias al esfuerzo y la lucha de aquellos barceloneses hemos podido disfrutar durante muchos años de esta jornada laboral, si bien ahora podemos ser capaces de perder y probablemente sin prácticamente protestar.
La entrada en funcionamiento  de las hidroeléctricas del Pirineu que utilizaban la caída libre del agua en lugar de gasoil y antes carbón, hizo que la producción fuera mermando poco a poco por lo que en 1997 cerró la producción y cedió una parte de los terrenos a la ciudad, dejando en esta ubicación una de las oficinas centrales de FECSA que es como acabó llamándose la compañía.
El Ayuntamiento decidió hacer una esplendida zona ajardinada y dejar en pie las tres chimeneas que han quedado como uno de los símbolos de la avenida y de la ciudad.
Hoy la producción de electricidad en Catalunya es una de las más baratas de Europa, si bien es de los sitios  donde más cara se paga.