La censura en Pla de Palau

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Detalles de la ruta

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Descripción

Isabel II residió durante su estancia en Barcelona en el Palacio situado frente la Lonja, que era la residencia habitual de los Capitanes Generales.

El edificio que se comunicaba por un puente elevado con Santa María del Mar sufrió un incendio y quedo totalmente destruido en 1875.

Isabel II declarada anti-masona provocó el efecto contrario y la plaza se convirtió en punto de encuentro de masones y contarios a la Reina, pero  también tenía seguidores y estos decidieron dedicar un monumento en el centro de esta plaza al que tenía que ser su primer hijo y futuro rey, aunque al final resulta que pario una niña en lugar de un rey y la llamaron María Isabel de España, y el monumento obra Faust Baratta i Josep Anicet Santigosala que tiene en su parte superior un ángel alado aguantando una gran estrella de 5 puntas como signo de la buena suerte paso a un almacén,corria el años 1851, pero en el año 1856 se inauguró este monumento en la misma plaza aunque ahora tuneada con un león que saca agua por la boca y dedicada ahora al Marqués del Campo Sagrado por traer el agua de Montcada a la ciudad.

La Reina en el siguiente parto si que tuvo un hijo al que llamaron Alfonso XII y posteriormente otras dos niñas si bien se aseguraba que todos los hijos eran de padres diferente ya que el marido y primo de la Reina, Francisco duque de Cadiz era un declarado homosexual y la afición de esta por el sexo era muy comentada en la época al punto de que hay acuarelas donde se ve a su majestad haciendo el amor con animales.

Tampoco se trataba de una mujer culta ya que a duras penas sabia escribir y la sumas de mas de dos cifras le eran imposibles.

El monumento en la que mucho años después se bañó la cantante Shakira, fue victima a través del tiempo de diferentes censuras ya que el Ángel muestra sus atributos masculinos.

Durante la dictadura de Prim fue cubierta con una manta en piedra, posteriormente y en la República volvió a estar descubierta, con Franco y por orden del obispo de la diócesis le fueron arrancados los genitales a golpe de martillo y ya en la democracia se le repusieron.

También durante un periodo de tiempo se colocó un vallado a su alrededor que hacia imposible que la mujeres (ni nadie) se acercasen a coger agua y se quedasen encandiladas mirando aquel derroche de humanidad.