La farola

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Detalles de la ruta

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Descripción

La Zona Franca fagocitó sin ningún rubor el faro del Hospitalet, rodeado de una de las playas más
queridas por los barceloneses de la época y los vecinos del actual barri de la Marina lucha por
dignificarlo y recuperarlo en la medida de lo posible, organizando periódicamente excursiones para
visitarlo ya que sin la autorización portuaria no permite ni acercarse al mismo sin permiso de la entidad.
En el reinado de Isabel II, se creó un plan de señales de costas para facilitar la navegación, que
contemplaba la construcción de señales luminosas a través de faros que hacía visible las costas durante
la noche hasta 23 millas.
Durante el siglo XVII, España estaba en guerra con el imperio otomano y las embarcaciones Turcas
aprovechaban la desembocadura del Llobregat para realizar incursiones, por lo que aprovechando una
especie de nave en la que Manuel Antúnez construía grandes embarcaciones de madera, era el astillero
“Casa Antúnez”, se construyó una torre de vigilancia que controlaba las incursiones Turcas.
Finalizada la guerra, se transformó la torre en mesón y en 1847, con el mencionado plan de señales se
transformó este en faro, el primero de la costa catalana.
El entorno era idílico, rodeado de masias, como la de Malcasat, Casa de Fusta o Can Marcelino y
alrededor del faro casitas de pesadores.
B.Santalucia, nació en una de estas casas de pescadores, casas sin luz ni agua corriente y en las que a
pesar de su precariedad se vivía en un entorno familiar y feliz, B.Santalucía prácticamente no necesito
de calzado hasta que no marchó de la farola (nombre con el que se le identifica), recuerda también las
largas caminatas con su madre para ir a cambiar pescado con los payeses y de cómo su madre, señora
de Barcelona educada en colegio de monjas, enseñaba conjuntamente con la madre del Sr.Medina (el
torrero) a los niños del barrio, cuatro reglas básicas de matemáticas y a leer y escribir ya que la
distancia con el colegió más cercano era considerable.
Como el tranvía llegaba desde el Paral-lel y como las playa de la Barceloneta eran casi todas de pago;
estas playas se convirtieron en las preferidas por gran parte de los Barceloneses y se asegura que si
bien Serrat escribió la canción mediterránea en la costa brava se inspiró en estas playas ya que era
donde el venía con la familia y donde jugaba entre cañas y se dislumbraba a lo lejos el cementerio de
Montjuïc … más alto que el horizonte, con buena vista y con genista.
Los bajos del faro llegaron albergar una especie de chiringuito y todo ello finalizó cuando el complejo de
Zona Franca fue ocupando los terrenos, siendo en 1993 cuando pasó de forma definitiva a manos de la
autoridad portuaria, si bien el faro siempre estuvo ocupado hasta el 2010.
Cierto es que en la actualidad y con los nuevos sistemas de navegación, los faros ya no desempeñan
ninguna función, pero este en concreto resulta entrañable por los recuerdos de los que lo conocieron, su
interior en la actualidad guarda un pequeño museo sobre faros y su exterior fue actualizado, pero sin
autorización no lo podrás visitar.