La última bruja de Catalunya

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Detalles de la ruta

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Descripción

El 5/7/2007, els mossos de escuadra desalojan la masía okupada de Can Mallol, situada en el Tibidabo, los desalojados sentenciaron que la casa acabaría en ruinas si no se habitaba, y en esto tenían toda la razón.

Pocos años después la masía es una montaña de piedras que resulta complicado distinguir cuando pasas a su lado.

En esta masía fue muy conocida en la zona por estar habitada por una joven conocida como la Teia.

La Teia había quedado sin padre desde niña y vivía con su madre completamente ciega, Teia por lo tanto se encargaba de la masía de los campos y de la venta de los productos que solía llevar al mercado de Sarría y era una chica de mucho carácter.

En dicho mercado coincidía con su vecino el abuelo de Can Busquets, que acostumbraba a mofarse y ridiculizar a la joven en público.

Aprovechando la oscuridad de la noche el viejo se adentró en las tierras de Can Mallol y destrozó todos los cultivos.

Pero lo que este desconocía eran que La Teia tenía grandes poderes.

Pasados unos días la joven se transformó en lobo lleno de pulgas y garrapatas, entró en la masía de Can Busquets y se restregó por la cama del abuelo que cuando fue a dormir tuvo que levantarse por los fuertes picores acudiendo al pozo para refrescarse la piel donde le esperaba el lobo que lo empujó al fondo del mismo provocándole la muerte.

La historia corrió como la pólvora y los habitantes de Vallvidrera pasaron a llamar a lo joven Teia, la bruja Teia.

El temor los vecinos se incrementaba y decidieron armarse de palos y herramientas de campo e ir en busca de la Teia a Can Mallol, pero al llegar a la masía y ser vistos por la joven, esta volvió a transformarse en lobo y pudo huir.

Nunca más se supo de la Teia, que en realidad se llamaba Bruna, también hay quien asegura que durante un periodo de tiempo se refugió en esta masía “la vampiresa del Raval”, y por último solo comentar que sigue en pie la masía de Can Busquets, que ha tenido varias ampliaciones y reformas, descantando una pequeña ermita que cada año celebra, que allí celebró una misa Sant Francesc d’Asis durante su estancia en esta masía.