Limpiar la casa en el Call

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Detalles de la ruta

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Descripción

En el número 1 de la Calle Marlet, podremos ver una dedicatoria en hebreo de 1314, en piedra, y lo que pretende ser la traducción de la misma, si bien no parece ser una traducción muy correcta.

La dedicatoria nos informa de que en este lugar se encontraba la Fundación Pía de Samuel ben Itshaq ha-Sardí.

La fundación dedicada a socorrer a necesitados estaba en una de las calles más prestigiosas del antiguo barrio judío de la ciudad.

Al construir este nuevo edificio en 1826 apareció esta dedicatoria y fue colocada en el lugar donde hoy la podemos ver, posteriormente se opto por sustituirla por una copia ya que el original fue depositado en el Museo de Historia de la ciudad en 1981 como consecuencia de los continuos actos vandalismos que sufría, si bien esta copia también los ha seguido sufriendo.

En el siglo I ya habían judíos en la ciudad procedentes de la expulsión sufrida en las tierras conquistadas por los Romanos pero fue en el siglo XI cuando llegaron una gran número para instalarse de forma definitiva y durante siglos.

En 1360 la población de Barcelona era de 32000 personas aprox., de las que 4000 era judíos.

Los judíos que gozaban de privilegios reales desarrollaron importantes actividades y negocios en la comunidad y poseían un alto grado de culturización, con indices de analfabetismo muy bajos, mientras que en la población cristiana tenia medias del 90%, buena muestra es por ejemplo el caso de Abraham Bar Hiyya, matemático y astrólogo Barcelonés con obras tan importantes que incluso hoy siguen siendo motivo de estudio en todo el mundo.

En la población de Ëcija y como consecuencia de la gran peste que azoto a todo Europa, un cura empezó a culpar a la población judía de esta terrible plaga iniciándose grandes matanzas y en Agosto de 1391 llegaron embarcaciones de sublevados a las que se unieron muchos ciudadanos que iniciaron una gran matanza que acabó con la vida de más de 200 judíos, el resto fueron obligados a marchar o a convertirse al cristianismo.

Ni que decir que la inmensa mayoría optó por decir que se convertía si bien siguieron practicando su religión.