Mujeres de carácter

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Detalles de la ruta

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Descripción

Francisco Burés estaba casado con Eulàlia Regordosa conocida en la alta sociedad catalana como Doña “Li”, y ambos procedían de familias que coincidían en muchos aspectos.

La dos familias, tanto los Burés como los Regordosa, eran de la zona del Bages, las dos familias habían utilizado los matrimonios de conveniencia para incrementar tanto poder como patrimonio y las dos familias tenían mujeres de marcado carácter.

Los Burés habían sido carpinteros en su Manresa natal pero llevados por la ambición se pasaron primero a la construcción y posteriormente al mundo del textil y algodón tan en auge en aquellos años y no dudaron en potenciar los matrimonios entre hijos de socios, que acabaron generando fábricas inmensas y colonias textiles con sobre-explotación de trabajadores que evidentemente les proporcionó una inmensa fortuna.

Algo parecido al caso de los Regordosa y es que María Regordosa se unió a Antonio Jover para desarrollar un amplio complejo industrial de hilados y tinturas con fábricas por diferentes poblaciones de Catalunya incluido el barrio de Sants.

Herederos de una inmensa  fortuna, Li convence a su marido para fijar su residencia en Barcelona, donde las empresas Burés ya tenían en el Carrer Fontanella sus oficinas y para ello compraron un inmenso terreno en el Carrer Ausiàs March, 30-32 esquina con Girona y contrataron al arquitecto Miquel Pasqual, el cual proyecto en 1900 un gran edificio modernista, basado en las óperas de Wagner autor tan querido y adorado por los Barceloneses del Lliceu.

El edificio resulto ser una obra magistral plagada de detalles en techos, suelos, ventanas y pinturas en paredes y que incluían unos modernos water closets en cada viviendas.

Li convenció a la hermana de Burés para que se trasladase a unos terrenos que habían comprado con la desamortización, en el mismo Carrer Ausiàs March, 46, donde levantaron otro impresionante edificio repleto de detalles modernistas que en esta ocasión aporto Gaudí.

La hermana de Burés, Antonia, era conocida por abanderar una serie de protestas y juicios que acabó ganando a las empresas mineras de Potasa en Suria que contaminaban las aguas del río Cardener y originaban enfermedades a tanto a los habitantes de la ribera del río como a los propios Barceloneses.

Li, sin duda se vio atraída por el glamour de la burguesía Barcelonesa con el Lliceu, las carrozas, las terrazas, o las carreras de caballos y no dudó en plantearle a su marido la necesidad del traslado a la gran ciudad..

Pero sin duda la que mostró más carácter  en su familiar María Regordosa i Jove.

María que era una joven también de carácter duro, era extremadamente bella y le organizaron noviazgo con el hijo de los Marqueses de Alella.

En la celebración de “solicitud de mano” el novio le regaló un magnifico anillo y ella le entregó una aguja de corbata con un gran brillante.

Unos días después fueron a una corrida de toros donde participaba el famoso torero Sevillano “ El Bombita”.

El matador quedó impactado por la belleza de la joven y le brindó un toro y esta le arranco la aguja de la corbata al novio y la clavó en la montera del torero.

El novio aturdido le pregunto ¿Qué significa esto? a lo que esta le respondió, ¿Qué, qué significa? que lo nuestro se ha acabado y que me casaré con “El Bombita” y efectivamente acabaron casándose muy enamorados y viviendo en unos grandes terrenos que tenía ella en Santa María de Moncada. (hoy llamados polígono de la Ferreria).

Por desgracia a los pocos años ella falleció y el torero cayó en una depresión que no supero nunca.

Tanto el imperio Burés como el edificio acabó en manos de las empresas Kio y de Javier de la Rosa, que posteriormente vendió al Ayuntamiento de Barcelona  que pagó una fortuna por el edificio aunque nadie sabe con que finalidad y que al poco tiempo vendió a la Generalitat, que lo tienen en un estado total de abandono y ruina con constantes ocupaciones ilegales y robos de partes del edificio,  para pena de los barceloneses que conocen el inmueble como el edificio del “Burrito Blanco”, ya que los Burés eran los fabricantes de esta marca.