Nuria Pla, una mujer “peculiar”

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Detalles de la ruta

  • Ubicación: Av. Mare de Déu de Montserrat, 114-132

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Descripción

Nuria Pla era una mujer enigmática, seria, de carácter fuerte, educada, inteligente y culta para los que la conocieron pero fue también una gran desconocida.
Nuria Pla que nació en Barcelona en 1917 y falleció en el 2011 en la misma casa/laboratorio que falleció su padre, era muy poco dada a “ventilar” su vida privada.
Por consiguiente se sabe que estudió medicina en la universidad de Barcelona, que se hizo cargo de la institución que creó su padre Ramón Pla desde 1940, que se casó con Alfonso Carro (1907-1898) que fue fiscal jefe de la audiencia de Girona, que sufrieron un accidente al caérseles una marquesina en la estación de renfe de Zamora que casi les cuesta la vida, que cuando estalló la guerra civil ella y su madre marcharon a Burgos donde tenía instalado el Gobierno provisional Franco y que no volvieron a Barcelona hasta que no finalizó la contienda, si bien su padre que era militante del PSOE tuvo que exiliarse a Paris y sobre todo que durante casi toda su vida fue una gran coleccionista de muebles.
Efectivamente su colección es una de las más acreditadas del mundo y de lejos la más importante en bargueños.
Especializada en mueble Español, no era una desconocida en las principales casas de subastas Londinenses y cuando compraba alguna pieza casi siempre procedía a desmontarla para comprobar su autenticidad y si no lo era la retornaba desmontada.
Su padre el doctor Leridano Ramón Pla y el veterinario Joaquim Revetllat crearon la fundación e instituto Ravetllat-Pla y en los terrenos situados en la actual Verge de Montserrat construyó el arquitecto Adolf Florensa, Mas Revetllat, un edifico de corte noucentista que en la parte delantera es residencia y en su parte trasera instituto de investigación, cerca y en los mismos terrenos se encuentran las cuadras y es que en esta finca corrían los caballos libres y es que el principal activo de la institución eran la vacunas contra la tuberculosis que se vendían por todo el mundo si bien nunca estuvieron auspiciadas por ningún gobierno ni institución estatal.
El Ayuntamiento de Barcelona esperaba que al fallecimiento de Nuria todo la colección fuera a parar al DHUB para lo cual ya se había previsto un espacio de 2.500 metros, pero salto la sorpresa ya que la colección pasó por expreso deseo de Nuria a su fundación y es que las desavenencias con el consistorio ya venían de cuando en 1989 fueron expropiados una parte de los terrenos para ampliar la Ronda Guinardo y si bien se comprometieron a convertir la casa en museo al fallecer Nuria y ampliar el vecino Hospital de Sant Pau con instalaciones para la investigación de neumologias, esto no quedo reflejado en el plan urbanístico por lo que Nuria procedió a rectificar la herencia.
No obstante y a pesar de la degradación del conjunto a la espera de que se proceda a una rehabilitación, podemos visitar durante las fiestas del Guinardó, la finca y ver algunos de sus muebles, hecho que probablemente no hubiese agradado mucho a Nuria, ya que quién quería ver su colección era sometido antes a un pequeño examen.