Parroquia de Sant Genís de Agullers

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Detalles de la ruta

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Descripción

Durante muchos siglos excursionistas de todos los tiempos, entre los que cabe destacar el Barón de Maldá, describían el entorno de Sant Genís de Agulles, como paradisiaco, repleto de bosques, fuentes, caminos y masías con campos de cultivos dedicados a la viña y las hortalizas.

Y es que esta parroquia, de Sant Genís dels Agullers, era un punto de destino para muchas actividades de montaña.

Probablemente su construcción se realizase a los alrededores del año 900 y en la actualidad consta del edificio principal que es la iglesia, una rectoría y un cementerio, con el anexo de la masía de Can Safont, que durante años y hasta el fallecimiento del último miembro sin descendencia en el año 1979, perteneció a la familia Brasó.

La masía que tenía una bellísima construcción gótica, con grandes ventanales, altos y con calados en piedra, fue totalmente reformada, perdiendo todos estos ricos elementos decorativos para ser sustituidos por una construcción muchos más sobria.

La masía que siempre se había dedicado al cultivo de trigo, se convirtió a principios del siglo XX, en centro de almuerzos y comidas, por ser punto de encuentro de cazadores, que frecuentaban la zona.

La parroquia que pasó de depender de la iglesia de Sant Andreu a la de Sant Jeroni (desaparecida y que se encontraba en l’Arrabassada) depende de la Vall d’Hebron y sufrió un incendio en 1936 en el que se perdieron gran parte de ornamentos y documentación de gran antiguedad.

Sí que sigue conservando una imagen de Francesc de Palau, fundador de la orden, también su característico campanar de forma puntiaguda y la masía que fue “ocupada” desde el años 2016 y que durante años había sido la residencia de las monjas de la orden religiosa “misioneras auxiliares” de la iglesia, también mantiene el cementerio, cementerio donde fue enterrado el político fusilado en 1936 en Burgos Manuel Carraco i Formiguera (sus restos fueron trasladados a Montjuïc en el 2001), tratándose por consiguiente del último cementerio parroquial de la ciudad.