Sant Joan de Gràcia

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Detalles de la ruta

  • Ubicación: Plaça de la Virreina

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Descripción

El exterior de la iglesia de Sant Joan en Gracia, no es ni sorprendente, ni majestuosa y ni tan siquiera atractiva, simplemente parece construida para que cumpla con su función social, pero lo cierto es que tiene tras de sí historias y leyendas interesantes a pesar de su relativa corta edad.

Efectivamente la expansión demográfica de la población de Gracia, consecuencia del cambio de usos que pasaba por ser zona de segundas residencias para Barceloneses a una potente industrialización hizo urgente una reurbanización, también de la actual plaza de la virreina, que aquel momento estaba ocupada por parte de lo que había sido el inmenso palacio que hizo construir el Virrey Antonio Amat.

Amat natural de Vacarisses y descendiente de noble cuna, inició pronto una fulgurante carrera militar que lo llevo a ocupar el cargo de Virrey por todo Sudamérica y muy especialmente en Perú.

Amat nunca se casó, pero si entablo una intensa relación con la bailarina joven peruana Perricholi con la tuvo un hijo, al que este no le hizo prácticamente, nunca en ningún caso.

Sea como sea Amat generó una inmensa fortuna y como siempre se había sentido muy de Barcelona, se hizo construir un palacio en las Ramblas y otro como segunda residencia mayor que el primero en el barri de Gracia.

Una vez retirado ya con 69 años se trasladó a Barcelona y se acabó casando con una novicia del convento de Junqueres de apenas 23 años María Francesca de Fiveller i de Bru.

Lo cierto es que Amat vivió pocos años más después de la boda y el grueso de la herencia, como los palacios pasaron a manos de su flamante esposa, motivo por el cual los palacios pasaron a denominarse, palacios de la Virreina.

María pasaba larguísimas temporadas en este palacio de Gracia, pero tras su fallecimiento la propiedad del palacio paso por multitud de manos y usos de todo tipo, desde hospital especialmente en épocas de epidemias, a refugio de aristócratas franceses durante revolución

francesa,  almacenes o a cuartel militar, pero al final paso a manos del ayuntamiento que en a ras de una lógica reurbanización de la zona y ante lo poco que ya quedaba del mismo opto por tirarlo casi todo.

Pero la insistencia de los vecinos solicitando una iglesia, hizo que en la nueva plaza que quedaba se construyera esta iglesia.

A las órdenes del arquitecto Magí Rius se inauguró en 1884 este edificio simple, pero con aires mudéjares, y  que alberga en su interior un magnifico oratorio que se le atribuye a la dirección de Gaudí.

Una cúpula con un espectacular “trencadís” una cruz de Malta, ángeles con las manos cruzadas y una infinidad de detalles Gaudinianos, hacen que no haya dudas al respecto, por otro lado, esta fue la iglesia donde cada mañana comulgaba el ilustre arquitecto.

Dado que vivía en el Parc Güell y que como todos sus desplazamientos los hacia a pie, Gaudí que con el paso de los años cada vez era más religioso, todas las mañanas antes de dirigirse a la Sagrada Familia, pasaba por esta iglesia a tomar el santo sacramento.

Hay que destacar también en su exterior una de sus paredes donde se aprecian restos de lo que había sido el antiguo palacio, o dos grandes medallones esculpidos en piedra donde se ven las imágenes de los rostros de Antonio Amat y de su esposa María Francesca y los gracienses que aseguran que si te pones delante de estos medallones a las doce de la noche y repites tres veces el nombre de la amante peruana de Amat, Perricholi, Perricholi, Perricholi, a la imagen de la María Francesca le cambia la cara.